Por ésta razón, ser productivos, es un verdadero reto. Quiero darte 5 recomendaciones para que puedas superarlo.

Estamos viviendo tiempos extraños, experimentando muchos cambios, la forma como conocíamos y hacíamos las cosas ya no está siendo la misma. Durante la cuarentena y el aislamiento la limitación de algunas libertades externas está a la orden del día, ya no podemos hacer lo mismo a lo que estábamos acostumbrados, eso nos lleva a experimentar sensaciones de desespero, de preocupación, que nada está bien. Todo producto de la pérdida de seguridad, de sentirnos sin piso, por esa incertidumbre del futuro en donde no sabemos con certeza lo que va a pasar, afectando así nuestro bienestar y el de nuestra familia.

1- Si estás bien, produces bien

La palabra “productivo” es un adjetivo que denota aquel que produce o que es capaz de producir. Tal vez has escuchado esa frase que dice: “nadie da de lo que no tiene”, para poder producir algo, para poder dar, primero tengo que preguntarme qué puedo dar, qué tengo para dar. Si me siento deprimido o angustiado ¿Qué clase de producto voy a producir?; si me siento feliz y expectante aún en medio de la dificultad ¿Qué clase de producto voy a producir?

Definitivamente damos de lo que tenemos por dentro, de cómo nos sentimos, en este caso, somos productivos, somos capaces de producir algo de calidad en la medida en que nuestro mundo interno sea de calidad. No es ausencia de problemas y dificultades, porque nadie está exento de ello, es saber qué pasa en nosotros, es conocer nuestro mundo afectivo y así gestionarnos para ser mejores. Si soy mejor, entonces produzco mejor.

Por eso lo primero que debes saber es cómo estás tú, sí, leíste bien… ahora pregúntate, ¿Cómo estoy yo?, ¿Cómo me siento?… Preocupado, angustiado, tranquilo, aburrido, triste, presionado, emocionado, con energía y fortalecido, expectante, como si tuviera un vacío y algo me faltara. Si estás en medio de un conflicto y te sientes lleno de rabia, tu producto probablemente será una ofensa; si estás en medio de un conflicto y te sientes tranquilo, tu producto será ser mediador en medio de la pelea.

2- No tengas metas, ten un sentido de vida

Ser productivo va más allá de producir, hacer algo o trabajar, es tener claro lo que queremos y cómo lo queremos, comprometernos con las cosas que realmente son valiosas para nosotros.

El Sentido de vida es eso que nos da significado, plenitud, eso que nos empuja a construir vida y que nos permite conectarnos con aquello que es realmente valioso para nosotros, y así poder actuar de manera coherente con ello.

En momentos de nuestras vidas algunos se trazan metas; graduarse, tener una pareja, tener una casa, tener un carro, tener una mejor casa, tener un mejor carro… asimismo, algunos otros se trazan propósitos para ir tras ese sentido de vida; ser mejores personas y transformarse, construir empresas para ayudar a los demás, enseñar, crear vínculos sanos con la familia y amigos… Aquí estamos hablando de necesidad Vs. Trascendencia. Las metas se relacionan con nuestras necesidades y el sentido de vida con la trascendencia.

En estos momentos es importante qué te preguntes ¿Qué es lo realmente valioso para ti?

Si lo más importante es el trabajo, y vives en función de ello, la amenaza hoy para ti es muy grande y por tanto la incertidumbre y la angustia serán apabullantes.

Si para ti lo más importante es el deporte, y ahora no puedes salir a hacerlo, entonces te dirás que tanto esfuerzo fue para nada y que todo está perdido y ahí te arropará la angustia.

Si para ti lo más importante son los planes que hacías con tus amigos los fines de semana, sentirás que el aburrimiento se desborda en tu día a día.

Si para ti lo más importante era el reconocimiento que tenías y ahora nadie te ve porque no podemos salir, entonces sentirás que algo te falta y quizás lo busques desesperadamente por otros medios. Si algo tienes garantizado es la ansiedad.

Si para ti lo más importante es ser tú mejor versión y crear vínculos sanos a tu alrededor (el aislamiento es físico pero no afectivo), entonces quizás nada podrá limitarte ni impedir que te sientas lleno y con bienestar.

Si actúas desde la necesidad para tratar de tener o de recuperar aquello que sientes perdido, posiblemente caigas en el activismo y trabajes 18 horas seguidas en el computador, y eso no es ser productivo; en cambio, si actúas desde tu sentido de vida, estarás enfocado en lo importante. Si ves que el dólar sigue en alza y el peso se sigue devaluando, actuar desde el desespero y la necesidad te puede llevar a querer tomar todo tu dinero e invertirlo en dólares, en vez de poner tu energía en estudiar, en estar tranquilo para producir los dólares que quieres en tu vida para ser el sustento de tu familia.

Las metas nos motivan en función de resultados, si las cosas te salen bien sigues haciendo eso que trazaste, pero si las cosas no salen bien (como pueden pasar en estos momentos), entonces la motivación se va y entra por tu puerta la frustración, llevándote a la depresión. Los propósitos en función de un sentido de vida nos llevan a ser conscientes de lo que trasciende, de lo realmente importante, y aunque las cosas no salgan tan bien, seguimos avanzando porque ya no vamos tras un billete que nos de seguridad, sino tras la sensación que estamos haciendo las cosas bien por nosotros y para nuestra familia, y eso eventualmente te lleva a tener lo demás.

3- No te sobrecargues de información

En estos tiempos de incertidumbre algo que abunda es la información; la certera y la falsa, la que trae caos y la que trae paz. Lo cierto es que buscamos información que de alguna forma u otra nos provea respuestas, respuestas que nos den una pista del devenir. En medio de ello, sin darnos cuenta, somos bombardeados por información que en vez de darnos tranquilidad trae más ansiedad a nuestras vidas.

La información que entra por los sentidos de la visión y la audición programa nuestro cerebro y nos lleva a sentir las emociones que estamos sintiendo, de temor por ejemplo. El ser humano es altamente sugestionable, lo que ve y escucha es lo que cree y lo que crea, de ahí vienen muchas de nuestras creencias del mundo, y de ahí nuestras acciones para intentar vivir en ese mundo que creemos y que creamos. Si lo que ves todo el tiempo en las noticias es que el mundo se va a acabar, entonces configuras tu realidad de ese modo, y todas tus elecciones van a ser en función de ello, trabajarás 24 horas al día para intentar reunir dinero, comprarás más de lo que necesitas, incluso, comprar 20 rollos de papel higiénico; pero si cuidas lo que ves y escuchas, entonces configurarás tu mundo con más posibilidades aún en medio de la dificultad, de manera más positiva, llevándote a ser productivo; diferente a caer en activismos producto de la preocupación.

Por eso así como cuidas lo que metes a tu boca y te alimentas bien, cuida lo que metes a tu vista y oídos.

4- Planea tu rutina y ponte tu mejor pinta.

Durante la cuarentena y el tiempo de aislamiento estamos todo el día en casa, todas las actividades de producción y trabajo las hacemos desde ahí. En medio de ello, quizás algunas personas no se levantan a la misma hora, no se bañan a la misma hora, comen a deshoras, no se cambian ni se arreglan…

Recuerda que nuestro cerebro configura y se prepara para la realidad que vemos y creamos. Te recomiendo planificar una rutina diaria de lunes a domingo y que le des cumplimiento. Haz esto en todas tus áreas; personal, de pareja, familiar, laboral, académica y espiritual, es vital tener un equilibrio.

– Escribe en un agenda la forma en que vas a llevar tu día de principio a fin, incluye la hora en que te vas a levantar, vas a comer, a trabajar, a dedicar tiempo a ti mismo, a divertirte, a compartir con tu familia y amigos – Vístete para la ocasión. Si vas a hacer deportes, usa tu ropa deportiva, si vas a trabajar ponte la ropa que normalmente usas para ello, si vas a descansar ponte cómodo, si vas a dormir ponte tu mejor pijama – Establece prioridades, recuerda que hay cosas que son urgentes y otras que son prioritarias, arma tu agenda y las tereas que vas a hacer en función de ello. Eso sí, nunca te olvides de aquello que es más valioso e importante para ti. Todo esto escríbelo en una agenda (preferiblemente escrito a mano) y ve resaltando todo lo que le vayas dando cumplimiento – Colabora con el otro. Una forma de darle cumplimiento a tu agenda es “rendir cuentas”, escoge a alguien de tu total confianza y compartan agendas, al final de día hagan una especie de auditoría y revisen que todo se haya realizado. Esta es una forma también de crear vínculos y compartir en los tiempos que estamos viviendo. – Dedica un tiempo (tú eliges cuánto) para desconectarte y estar sin redes sociales ni la tecnología que te vincule a ello.

5- Si olvidas todo esto vuelve a la primera recomendación

Recuerda que lo más importante es que tú estés bien, sino serás como un celular en modo avión, está encendido pero no sirve para nada, no produce nada.

Escrito por: Freddy Andrés Hernández Cáliz

Mg. Psicología enfoque Clínico – Universidad del Norte

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